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La falta de progesterona en una sociedad hiperestrogénica

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estrés en mujeres

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Ester Iborra

Enfermera y sexóloga

La progesterona es la hormona reina de la segunda fase del ciclo y es vital para nuestra salud hormonal y fertilidad.

Esta maravillosa hormona se produce en pequeñas cantidades en las glándulas suprarrenales, el hígado, el cerebro y, en más elevada concentración, en el cuerpo lúteo del ovario, después de la ovulación y en la placenta. Vamos a poner el foco en esta segunda glándula, el cuerpo lúteo.

Durante la primera fase del ciclo, gracias a las hormonas de la hipófisis (glándula alojada en el cerebro), se estimulan una serie de folículos en el ovario que, gracias a estas hormonas y a la altas concentraciones de estrógenos, uno de ellos será seleccionado para ovular, es decir, liberar el óvulo de su interior.

La “cicatriz” que deja este folículo al romperse para que salga el óvulo se convierte en una glándula maravillosa, el cuerpo lúteo, el encargado de producir suficiente cantidad de progesterona con varios fines:

1-Reducir la vigilancia inmunitaria para facilitar la concepción. Si en el momento de la ovulación hay presencia de espermatozoides y se produce la concepción, este grupo de células resultante no tienen material genetico 100% de la mujer, sino que el 50% es del hombre y puede ser percibido por el sistema inmune como extraño y eliminarlo. Para que esto no ocurra y pueda suceder la implantación, la progesterona hace que el sistema inmune esté más tranquilo y no elimine ese posible embarazo.

2- En el útero sostiene la capa de endometrio donde se producirá la anidación si hay concepción y hace que esté más vascularizado, es decir, que le llegue más sangre y nutrientes para esa posible anidación. Además sostiene el embarazo hasta que la placenta toma el relevo en la producción de progesterona. Se ha visto que una disminución de los niveles de esta hormona al final del embarazo puede ser uno de los desencadenantes del parto.

3- Frena la acción de los estrógenos. Actúa disminuyendo los receptores de estrógenos, haciendo que haya menos y por tanto los estrógenos no tengan tantos efectos (a nivel de todos los órganos).

Estos son sólo algunos efectos que tiene la progesterona en el ciclo menstrual  y la reproducción. Además, en el sistema nervioso central tiene funciones muy importantes para nuestra salud mental.

La progesterona y sus metabolitos tienen un efecto antidepresivo y sedante. Es por eso que en la segunda mitad del ciclo tenemos más necesidad de bajar el ritmo, descansar e incluso, dormir más. En algunos estudios se ha visto que durante la segunda mitad del ciclo necesitamos dormir, de media, una hora más cada noche.

Al reducirse también durante esta fase la cantidad de estrógenos circulantes somos más sensibles al cortisol, y por tanto el estrés y la ansiedad nos afectan más.

Los niveles altos y mantenidos de estrés (y por tanto cortisol) durante esta fase interfieren en la secreción de progesterona ovárica porque, cuando esto sucede la dopamina baja y sube la prolactina, hormona que va a disminuir la producción de progesterona en el ovario. Además, en estos momentos de estrés altos y mantenidos en el tiempo la progesterona puede ser convertida en cortisol en las glándulas suprarrenales, manteniéndonos en un círculo vicioso de cortisol alto y progesterona cada vez más baja.

Como ya os he contado en otros videos, los niveles altos y mantenidos en el tiempo de cortisol son neurotóxicos y predisponen a desarrollar trastornos de ansiedad, depresión y otras psicopatologías (y aquí te recuerdo que a las mujeres nos recetan hasta un 50% más de antidepresivos y ansiolíticos que a los hombres).

Por tanto si vivimos en un contexto donde el cortisol nos sale por las orejas, la consecuencia es clara para nuestras hormonas sexuales y nuestra fertilidad: no tenemos progesterona y los estrógenos suben o actúan sin freno. 

Cuales son los signos de un déficit de progesterona:

-Fase lútea corta con sangrados de color marron varios dias antes de la menstruación

Sofocos nocturnos

Insomnio o despertares nocturnos y dificultad para volver a dormirse

-Alteraciones en el estado de ánimo y emocionales: tendencia a la ansiedad y mala gestión del estrés, irritabilidad, cambios de humor, etc.

Abortos espóntaneos

Infertilidad o subfertilidad

El hiperestrogenismo (exceso de estrógenos) puede darse de dos formas:

Absoluto: por sobreproducción de estrógenos o sobreexposición a estos. Los niveles son elevados independientemente de los de progesterona

Relativo: debido a la falta de progesterona. Los niveles de estrógenos son normales pero estos no tienen freno por que no hay suficiente progesterona.

Tenemos amplia bibliografía sobre los efectos del exceso de estrógenos a largo plazo sobre nuestra salud, no solo sexual y reproductiva, sino de todo el organismo ya que los estrógenos tienen una función proliferativa, es decir, de crecimiento de los tejidos donde hay receptores para estos (los lugares donde hay más receptores son los órganos reproductores y las mamas pero los hay en todos los órganos del cuerpo). Es por este motivo que la prevalencia de neoplasias en esos órganos es mayor: ovario, mama y útero.

Para este año 2024 se estima que el número de mujeres que desarrollarán un cáncer en alguno de estos órganos es creciente al igual que su mortalidad:

-Mama: 36.395 mujeres

-Ovario: 3.716 mujeres

-Útero: 7.305 mujeres


Estas enfermedades no suelen aparecer un día sin dar señales meses o años antes de su desarrollo. Por eso es tan importante conocer el ciclo menstrual y dejar de normalizar situaciones que, a pesar de ser muy frecuentes, son patológicas o señal de estos desequilibrios hormonales.

Los signos de hiperestrogenismo que son normalizados por las mujeres y por las y los profesionales son:

Sangrados abundantes durante la menstruación con coágulos

-Dismenorrea o dolor menstrual

Sangrados intermenstruales

Miomas uterinos

Mamas fibroquísticas

Síndrome premenstrual -cambios en el apetito, aumento de peso, dolor abdominal, dolor de espalda, lumbalgia, dolor de cabeza, hinchazón y sensibilidad en los senos, náuseas, estreñimiento, ansiedad, irritabilidad, ira, fatiga, inquietud, cambios de humor y llanto-  o trastorno disfórico premenstrual -es una forma más grave del mismo, que ha sido incluido como trastorno psiquiátrico-

La escasa literatura que hay al respecto señala que hasta un 90% de las mujeres menstruantes tienen dismenorrea y en un 10% de estas el dolor es incapacitante. Respecto a los sangrados abundantes, la SEGO -Sociedad española de ginecología y obstetricia- en 2020 actualizó los datos y señala que hasta un 70% de las mujeres en perimenopausia consultan por sangrado menstrual abundante

Un dato a tener en cuenta es que el 54% de las mujeres entre 18 y 50 años acude a la consulta ginecológica por presentar sangrados menstruales abundantes PERO menos del 50% de las mujeres que tienen sangrados menstruales abundantes acuden por iniciativa propia a una consulta por la normalización del patrón de sangrado menstrual, es decir, han normalizado desangrarse cada mes.

Y si hablamos de síndrome premenstrual las cifras no son poca cosa. Un estudio publicado en 2023 indica que la prevalencia combinada de mujeres en edad reproductiva afectadas por el síndrome premenstrual en todo el mundo asciende al 47,8%. Entre ellos, alrededor del 20% de las mujeres experimentan síntomas lo suficientemente graves como para interrumpir sus actividades diarias, y el resto tiene síntomas de leves a moderados.

¿Cuáles son las causas de estos estados de hiperestrogenismo/falta de progesterona?

La epidemia de estrés. Ya os he contado anteriormente cómo afecta el cortisol a las hormonas, en concreto a la progesterona. Las mujeres somos las más afectadas por la ansiedad: en 2021, los centros de atención primaria diagnosticaron 126,9 casos/1.000 habitantes, un 33,7 % más que dos años antes. La sufren el doble de mujeres que de hombres (165 frente a 87), aunque en ambos casos se ha duplicado desde 2016, cuando la tasa femenina era de 78,9 y la masculina de 40,3. 

Sobre las causas de ansiedad en las mujeres podemos hacer una biblioteca completa pero solo mencionaré una frase de la Dra Carme Valls “Etiquetar, diagnosticar y decidir qué mujeres son «normales» y cuáles están enfermas, nerviosas o locas ha colaborado en gran medida a empeorar la salud mental de las mujeres, que además de tener que luchar contra los modelos sociales que quieren encerrarlas han de luchar contra los modelos mentales de los y las profesionales que deben atenderlas.”

Permeabilidad/disbiosis intestinal/inflamación sistémica: Hoy en día hay multitud de patologías que ya sabemos que tienen su origen en el intestino y que acaban afectando a cualquier órgano del cuerpo, desde el propio intestino hasta la piel o el cerebro. El aumento en los últimos años de las enfermedades autoinmunes, también de predominio femenino, nos debería hacer pensar qué estamos haciendo para que cada año tengamos más mujeres y más jóvenes con lo que eso conlleva para su salud.

La alteración de la microbiota intestinal (o disbiosis) puede provocar que toxinas, proteínas y otras moléculas pasen de la luz del intestino a la circulación sanguínea (permeabilidad intestinal) causando una enfermedad inflamatoria crónica del intestino, o migrar a varios órganos diferentes para causar inflamación sistémica.

Como se están colando sustancias a la sangre que no deberían, el sistema inmune se vuelve hiper reactivo y puede llegar a atacar células propias, ocasionando enfermedades autoinmunes como hipotiroidismo, psoriasis, artritis, asma, esclerosis, Alzheimer, etc. Las causas son múltiples y van desde la propia genética, cómo fue la infancia o las infecciones, hasta los tóxicos ambientales, la alimentación, el estrés, la falta de sueño y el sedentarismo, causas en las que duplicamos a los hombres y que son pues, causa directa de la mala eliminación de los estrógenos y por tanto, hiperestrogenismo relativo o absoluto.

También la disbiosis intestinal, sobre todo en aquellas bacterias encargadas de ayudarnos a eliminar los estrógenos, pueden hacer el efecto contrario y hacer que los estrógenos vuelvan a la circulación y vuelvan a  unirse a los receptores estrogénicos y producir efectos nuevamente. Este es el pez que se muerde la cola, eliminamos mal los estrógenos y los que conseguimos eliminar por la bilis, llegan al intestino y las bacterias que hay allí las devuelven a la circulación. De nuevo los estrógenos saliéndonos por las orejas.

Exposición a tóxicos disruptores endocrinos: se han detectado alrededor de 2.000 contaminantes ambientales con capacidad de interferir sobre el control hormonal. Como consecuencia de la disrupción endocrina, existe un aumento de enfermedades relacionadas con el neurodesarrollo y crecimiento, la madurez sexual, la fertilidad, el control del peso y la obesidad, el hipotiroidismo, e incluso, el cáncer en órganos dependientes de las hormonas (mama o útero, entre otros).

Y esto es así porque tienen función estrogénica (entre otras) en nuestro cuerpo, es decir, imitan a los estrógenos uniéndose a sus receptores, creando, nuevamente un ambiente alto en estrógenos. Estas sustancias las encontramos en alimentos (pesticidas, herbicidas y otros químicos con los que rocían los cultivos de vegetales y cereales), en envases de plástico (consumimos la cantidad de plástico equivalente a una tarjeta de crédito semanalmente), en el agua y en cosmética y productos de higiene y cuidado personal (jabones, cremas, maquillaje, detergentes, perfumes, filtros solares, etc.).

Y ya sabemos la cantidad de productos (22 de media diariamente) para el cuidado personal que se nos vende a las mujeres para mantenernos bellas, jóvenes y delgadas. Si no, te recomiendo que leas mi artículo anterior sobre la dictadura de la dieta.

Conclusiones:

El estilo de vida y las normas sociales impuestas a las mujeres en las sociedades occidentales actuales nos provocan unos malestares que afectan a nuestra salud física y mental. El reduccionismo médico del cual hemos sido víctimas hasta ahora, no funciona pues no somos sistemas independientes, sino interdependientes entre ellos y con el mundo que nos rodea.

El modelo de belleza impuesto e inalcanzable nos condena a vivir con los estrógenos saliéndonos por las orejas y sin un gramo de progesterona que nos calme y nos de paz y bienestar. Si no sabes como nos afecta hormonalmente la dictadura de la dieta y los cánones de belleza no dejes de leer el artículo anterior. Cómo explicaba más arriba, la mayoría de  tóxicos a los que nos exponemos tienen estrógenos sintéticos que alteran la función y metabolismo normal de estos, llevándonos a situaciones de hiperestrogenismo tanto relativo como absoluto.


La normalización de las alteraciones del ciclo menstrual, su medicalización, la falta de estudio e investigaciones continúan pasándonos factura. Seguimos siendo invisibles para la medicina y para la ciencia, y eso repercute en la salud de todas las mujeres. Mientras lo patológico siga siendo normalizado estamos condenadas a vivir con dolor, hemorragias y cáncer entre otras. Necesitamos profesionales implicados en la investigación y en el rigor científico, con voluntad de mantenerse al día en los avances y mejorando así su atención a las mujeres que acuden a sus consultas.

Referencias

1-https://efe.com/salud/2023-11-26/estado-salud-mental-espana-ansiedad-mujeres/

2- Dismenorrea: dolor crónico cíclico más común y mal tratado en las mujeres. (s. f.). Medwave. https://www.medwave.cl/puestadia/practica/5656.html#:~:text=De%20acuerdo%20a%20la%20literatura,a%C3%B1os%20en%20promedio1%2D5

3- Hofmeister S, Bodden S. Premenstrual Syndrome and Premenstrual Dysphoric Disorder. Am Fam Physician. 2016 Aug 1;94(3):236-40. PMID: 27479626. 

4-  Gudipally PR, Sharma GK. Premenstrual Syndrome. 2023 Jul 17. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan–. PMID: 32809533. 

5- Linde, P., Linde, P., & Linde, P. (2024, 9 abril). La mitad de los españoles no practica deporte y las mujeres menos que los hombres. El País. https://elpais.com/sociedad/2024-04-09/la-mitad-de-los-espanoles-no-practican-deporte-las-mujeres-menos-que-los-hombres.html# 

6- Fasano A. All disease begins in the (leaky) gut: role of zonulin-mediated gut permeability in the pathogenesis of some chronic inflammatory diseases [version 1; peer review: 3 approved]. F1000Research 2020, 9(F1000 Faculty Rev):69 (https://doi.org/10.12688/f1000research.20510.1)

7- Lerner, A., & Matthias, T. (2015). Changes in intestinal tight junction permeability associated with industrial food additives explain the rising incidence of autoimmune disease. Autoimmunity Reviews, 14(6), 479-489. https://doi.org/10.1016/j.autrev.2015.01.009 

8- Vanuytsel, T., Van Wanrooy, S., Vanheel, H., Vanormelingen, C., Verschueren, S., Houben, E., Rasoel, S. S., Tόth, J., Holvoet, L., Farré, R., Van Oudenhove, L., Boeckxstaens, G., Verbeke, K., & Tack, J. (2013). Psychological stress and corticotropin-releasing hormone increase intestinal permeability in humans by a mast cell-dependent mechanism. Gut, 63(8), 1293-1299. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2013-305690 

9- Hormonas sexuales y sueño. (2004). Revista de la Facultad de Medicina, 47(2). https://www.medigraphic.com/pdfs/facmed/un-2004/un042e.pdf 

10- Parra, J. F., López, C. Á., & Morales, S. M. (2020). Actualización sobre el sangrado menstrual abundante. Revista Oficial de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, 63(2), 68-80. https://medes.com/publication/159160 

11- STANPA [Asociación nacional de perfumería y cosmética]. (2022). Estudio del mercado de perfumería y cosmética en España [Conjunto de datos]. https://www.stanpa.com/wp-content/uploads/2022/11/estudio-pyc-stanpa-2022-resumen-ejecutivo.pdf 

12- (2024, enero). El cáncer en cifras | SEOM: Sociedad Española de Oncología Médica. https://seom.org/prensa/el-cancer-en-cifras

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