esteriborra.com

La dictadura de la dieta y tu salud hormonal

, ,
vivimos a dieta

Contenido

Picture of Ester Iborra
Ester Iborra

Enfermera y sexóloga

¿Qué es la cultura -o dictadura- de la dieta?

Son un conjunto de creencias que giran en torno a la idea de que los cuerpos “delgados” son los más “saludables”, deseables y valiosos. También a darle valores morales a los alimentos tildándolos de buenos, malos, saludables, etc.

Algunas de las creencias que existen y están socialmente aceptadas son:

-Las personas delgadas y en especial las mujeres delgadas están sanas, son deseables y merecen ser escuchadas y valoradas.

-Tener un peso deseable es cuestión de voluntad, si no lo tienes es porque no te esfuerzas lo suficiente. 

-Todas tenemos que estar delgadas y hemos de hacer cualquier cosa para lograrlo. Además mantenernos delgadas durante toda nuestra vida, recuperar nuestro peso de antes de un embarazo lo antes posible en el postparto o hacer como que el paso de los años no afectan a nuestro cuerpo ni a su composición. 

-Relacionar la delgadez con la salud y todo lo demás con la enfermedad.

-Tener un cuerpo musculado o fuerte te hace “masculina” o menos «femenina».

Detrás de la dictadura de la dieta hay múltiples intereses:

-De la industria alimentaria: para seguir vendiéndonos productos para compensar esa “insatisfacción” perpetua con nuestro cuerpo mientras se lucran con ello. Con unos beneficios anuales de 32 mil millones de dólares.

-De la industria cosmética: cremas anticelulitis, reafirmantes, quemagrasas, etc. Esta industria mueve anualmente 20 mil millones de dólares.

-De la cirugía plástica: porque si no te funciona la dieta siempre podrás operarte, quítate la grasa de aquí y ponla allá, implantes, reducciones de estómago y muchas otras. Esta industria tiene unos beneficios anuales de 300 millones.

-De la sociedad patriarcal para mantenernos a la mujeres siempre con la autoestima por los suelos, poniendo en riesgo nuestra salud física y mental con tal de controlarnos. Recuerda que el patriarcado nos quiere enfermas y débiles para que no tengamos fuerzas para hacer lo que nos dé la gana, como revelarnos contra todas sus normas por ejemplo. También para que sigamos siendo meras esclavas a su servicio: deseables para la sexualidad de los hombres, madres y cuidadoras a tiempo completo y gratuito, sumisas y dependientes económica y emocionalmente. Porque si para sentirnos válidas y útiles tenemos que sentirnos deseadas por “el otro” perdemos nuestra libertad y autoestima.

Dieta

¿Qué consecuencias tiene sobre nuestro ciclo menstrual?

Debemos tener en cuenta varios conceptos. Hoy sabemos que todas estas ideas que acabo de comentar suponen un riesgo para nuestra salud mental: nos predisponen a los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) por ese análisis continuo de todo lo que nos metemos en la boca y por la distorsión que acabamos teniendo de nuestro propio cuerpo. Este estrés psicoemocional afecta a nuestro sistema neuroendocrino, es decir, en nuestras hormonas y neurotransmisores y eso, inevitablemente repercute en nuestro ciclo menstrual (si quieres saber más sobre cómo el estrés nos afecta en las distintas fases del ciclo o en la perimenopausia vete al artículo anterior). 

En la encuesta sobre Salud y Vida de 2023, el 65% de las mujeres relacionan su estado emocional directamente con su imagen y su cuerpo frente al 50% de los hombres. En esta misma encuesta seguimos viendo que las mujeres describimos más síntomas de ansiedad y depresión que ellos (hasta un 10% más) y que la mayoría de nosotras estamos a dieta desde los 18 años (la edad mínima de las encuestadas, asique no sabemos si antes también estamos a dieta).

La dictadura de la dieta también nos expone a estresores físicos: productos comestibles repletos de químicos, conservantes, aceites inflamatorios y azúcares, dietas restrictivas pobres en calorías y nutrientes, ayunos y otros comportamientos llamados “compensatorios”. Estos estresores tienen un primer impacto a nivel bioquímico que posteriormente se traducirá irremediablemente en nuestra salud mental -no podemos ignorar la comunicación que existe entre nuestro intestino y cerebro-. 

malestar psicoemocional

Lo que un primer momento puede debutar como un malestar psicoemocional el percibirnos fuera del molde de delgadez deseable -en el que solo cabe un tipo de cuerpo- que se impone a las niñas y mujeres puede acabar en un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) con terribles consecuencias físicas y psicológicas a corto, medio y largo plazo.

La amenorrea hipotalámica funcional (AHF) tiene lugar cuando el organismo se ve sometido a niveles altos de estrés (falta de energía o nutrientes, estrés psicoemocional o sobreentrenamiento en mujeres deportistas) y pone por delante la supervivencia al ciclo reproductivo con lo que cesa la menstruación. Suele ser el trastorno que más se presenta en mujeres que desarrollan algún tipo de TCA y tiene consecuencias a varios niveles:

Metabólico: resistencia a la hormona del crecimiento que conduce a bajas concentraciones del factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1); hipercortisolemia relativa; disminuciones de leptina, insulina, amilina e incretinas; y aumentos de grelina, péptido YY y adiponectina. Dicho en cristiano se traduce en trastornos en los mecanismos de hambre/saciedad, mal funcionamiento del metabolismo de los ácidos grasos, inflamación sistémica y ausencia de ciclo menstrual.

Neurocognitivo: ansiedad y/o depresión, además de otras psicopatologías. 

Óseo:  la baja densidad mineral ósea es particularmente preocupante, porque se asocia con cambios en la microarquitectura ósea, la resistencia y las fracturas. Además la recuperación conduce a mejoras en muchos cambios hormonales, pero no en todos, y los déficits en la acumulación ósea pueden persistir.

También, el consumo de productos procesados de forma habitual en la dieta supone el aumento de la inflamación sistémica por la composición de estos productos. La conocida como dieta occidental predispone a enfermedades autoinmunes, problemas digestivos, enfermedades cardiovasculares y cáncer entre otros. Las alteraciones hormonales se reflejan en el ciclo menstrual como:

-Dolor menstrual

-Síndrome premenstrual

-Sangrados abundantes

-Alteraciones en la microbiota (candidiasis, vaginosis, endometritis, etc.)

-Empeoramiento de la sintomatología en síndrome de ovario poliquístico o endometriosis.

-Dominancia estrogénica

-Déficit de cuerpo lúteo

-Infertilidad o subfertilidad

¿Qué podemos hacer?

-Poner conciencia en la información que nos llega y cómo la asimilamos. Ahora mismo la publicidad sobre alimentación está copada por la industria alimentaria bombardeandonos con sus productos: tanto altamente palatables y ya sabidos “no saludables” como: galletas, chocolates, precocinados, etc. Como de productos para mantenernos “en línea”: cereales, yogures, sustitutos de comida (si te paras a pensarlo este concepto es una barbaridad), postres light, etc. 

Y este tipo de publicidad la tenemos continuamente y en todos lados: tv, redes sociales, marquesinas publicitarias, radio, prensa, etc. Tristemente, es difícil huir de ella y tampoco hay políticas públicas suficientes que controlen y limiten estos estímulos -ya sabemos el dinero que mueven- sobre todo en la infancia y adolescencia donde somos más sensibles a este tipo de inputs.

No vemos publicidad de brócoli, carne de pasto, pescado salvaje, fruta de temporada y sin embargo todas sabemos que es lo más saludable.

Darle la vuelta a todo lo que nos viene impuesto. Todos los cuerpos son diferentes e igual de perfectos y maravillosos, tu cuerpo te lleva a todos sitios, te hace disfrutar, reir, puedes abrazar y besar con el, correr y levantar peso, crear vida y fabricar su alimento durante meses. Mujer, eres una diosa y que nadie se atreva a decir lo contrario. Y de paso recuérdaselo a todas las mujeres a las que quieres, desde tu hija pequeña a tu madre o abuela, todas lo somos. El apoyo entre mujeres es imprescindible para tener una autoestima en condiciones. Busca una buena psicoterapeuta que te acompañe en este proceso de romper creencias sobre la belleza y sobre el cuerpo.

-Tomar la decisión de hacer deporte y que se te note no te hace menos mujer. A nosotras nos educan para que nos salven y nos protejan -un hombre claro- y no nos estimulan a que hagamos ejercicio desde pequeñas para que sigamos débiles y sumisas esperando que nos hagan todo lo que supone el uso de fuerza (desde abrir un bote de lentejas hasta cargar las bolsas de la compra). Hacer deporte y estar fuerte te hace una mujer poderosa, independiente y sana. Y esto es lo que le da miedo al patriarcado, que las mujeres nos valgamos por nosotras mismas y no necesitemos que nadie nos salve y nos proteja.

Educación feminista desde que somos pequeñas, tanto en la escuela como en casa. Dejar de decirle a las niñas lo bonitas y buenas que son y empezar a valorar también otras cualidades en ellas más allá de su físico: son listas, divertidas, creativas, fuertes, valientes y capaces de hacer lo que les dé la gana. Y nadie debe validarlas por su cuerpo. Y si alguien lo hace tienen derecho a defenderse. Sus cuerpos son valiosos sencillamente porque ellas los habitan, son aceptadas sea cual sea la forma de su cuerpo y tienen valor por sí mismas, con el pretexto de la belleza o sin él.

educación feminista

Educación nutricional. Aprender sobre alimentación y enseñar a nuestras criaturas a diferenciar los alimentos reales de los productos y qué beneficios o inconvenientes tienen para nuestra salud. Ya que nadie regula la información que les llega a través de la televisión u otros medios, seamos en casa ejemplos en información real sobre alimentación saludable. Esto se consigue con formaciones con dietistas/nutricionistas y lecturas sobre alimentación saludable. Ojo con las redes sociales e internet, hay mucha información y contradictorias entre sí, por eso lo mejor es buscar una profesional que nos asesore, tu salud te lo agradecerá.

Referencias bibliográficas  

1- G, E. P. (2021). Bellas para morir. https://doi.org/10.2307/jj.12865269

2- Bonazza F, Politi G, Leone D, Vegni E, Borghi L. Psychological factors in functional hypothalamic amenorrhea: A systematic review and meta-analysis. Front Endocrinol (Lausanne). 2023 Jan 27;14:981491. doi: 10.3389/fendo.2023.981491. PMID: 36777338; PMCID: PMC9911452.

3- AEGON – VI Estudio Salud y Vida – 2023. (s. f.). https://fr.zone-secure.net/149562/1881034/#page=1

4- Wolf, N. (2020). El mito de la belleza.

5- Ojeda-Martín, Álvaro, López-Morales, Mª del Pilar, Jáuregui-Lobera, Ignacio, & Herrero-Martín, Griselda. (2021). Uso de redes sociales y riesgo de padecer TCA en jóvenes. Journal of Negative and No Positive Results, 6(10), 1289-1307. Epub 23 de enero de 2023.https://dx.doi.org/10.19230/jonnpr.4322

6- Misra M, Klibanski A. Endocrine consequences of anorexia nervosa. Lancet Diabetes Endocrinol. 2014 Jul;2(7):581-92. doi: 10.1016/S2213-8587(13)70180-3. Epub 2014 Apr 2. PMID: 24731664; PMCID: PMC4133106

7- Rodriguez-Paris D, Remlinger-Molenda A, Kurzawa R, Głowińska A, Spaczyński R, Rybakowski F, Pawełczyk L, Banaszewska B. Psychiatric disorders in women with polycystic ovary syndrome. Psychiatr Pol. 2019 Aug 31;53(4):955-966. English, Polish. doi: 10.12740/PP/OnlineFirst/93105. Epub 2019 Aug 31. PMID: 31760419.

Abrir chat
1
Escanea el código
Hola
¿Cómo puedo ayudarte?